La Rosa en Historia

Si en un banquete romano se colocaba una rosa sobre la mesa, los invitados sabían que era en homenaje a Harpócrates (Dios del silencio) y, por tanto, debían guardar en secreto aquello que se hablara durante la ceremonia. Este es solo un ejemplo del curioso papel que la rosa ha tenido a lo largo de la historia. Vamos a repasarlo.

Para los romanos, el cultivo de rosas se convirtió en una gran fuente de ingresos. Las utilizaban como guirnaldas o coronas en celebraciones, como relleno de cojines o para extraer y utilizar sus aceites como método curativo.

El emperador Nerón (37 d. C – 68 d. C) acostumbraba a ambientar sus banquetes con pétalos de rosa que caían desde el techo, bañando en su fragancia a los invitados. 

 

Fue Cleopatra (69 a.C. – 30 a.C.) quien utilizó estas flores de la forma más excéntrica. Cubría el suelo de sus aposentos con una capa de pétalos de medio metro de espesor. Lo hacía para mostrar su poder, pero también para embriagar a sus amantes, que en el futuro siempre la asociarían con el olor a rosas y la recordarían cuando se encontraran cerca de un rosal.

 

En el siglo XV, la rosa se convirtió en símbolo de la disputa de las facciones por controlar Inglaterrala rosa blanca representaba a la Casa de York y la roja, a la Casa Lancaster. Este conflicto pasó a conocerse como la Guerra de las Dos Rosas (1455 – 1487), y terminó con Enrique VII, que unió ambas flores para crear la Rosa Tudor. Con el tiempo, esta pasó a conocerse como la Rosa Inglesa y sigue siendo un importante símbolo nacional hoy en día, apareciendo en el escudo y en la moneda de veinte peniques. También dio nombre a la balada de Elton John “Rosa de Inglaterra”, dedicada a Diana de Gales en su funeral

 

Pero quizá la mayor fanática de las rosas a lo largo de la historia fue la emperatriz Josefina (1763 – 1814). Primera esposa de Napoleón, y por lo tanto emperatriz de Francia, su obsesión la llevó a cultivar más de 650 rosales en los jardines del castillo de Malmaison, y enviar floristas por todo el mundo en busca de nuevas y exóticas variedades. Hoy en día los jardines de Malmaison siguen albergando una valiosa colección de rosas y reúnen a floristas y amantes de las rosas de todo el mundo!